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Categoría: Columnas de Opinión
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20191030 diplomatique

"A los andrajosos del mundo y a los que en ellos se descubren y, así descubriéndose, con ellos sufren, pero, sobre todo, con ellos luchan."
Paulo Freire, 1968

Las demandas estructurales que están en el origen de las grandes movilizaciones ciudadanas iniciadas en octubre muestran de manera descarnada el profundo malestar transversal de la sociedad chilena. Junto a lo anterior, es un hecho de la causa que el origen se explica por el producto del modelo social, cultural y económico que, entre todos, hemos construido o avalado desde hace décadas. No hemos sido capaces de enfrentar la desigualdad, promover la cohesión social y asegurar de manera equitativa el progreso, la comodidad y las oportunidades para vivir con tranquilidad nuestra niñez, juventud adultez y vejez.

Por el contrario, la mayoría de los chilenos y chilenas vivimos el futuro con ansiedad y temor. Es por ello que hacemos nuestro el deber de propiciar un diálogo para la transformación y terminar con el uso de la violencia y la represión. El nuevo PACTO SOCIAL requiere necesariamente de un acciones concretas e inmediatas que aseguren la justicia social, base de la cohesión.

Las universidades estatales, como espacio para la comprensión y el diálogo en estos procesos de cambio tan significativos, ofrecemos a nuestras autoridades políticas y a la sociedad regional y nacional a la cual nos debemos, todas las capacidades de nuestros estudiantes, académicas y académicos y de la comunidad universitaria en general, con creatividad, libertad y tolerancia para aportar en esta urgente tarea.

Enfrentamos una oportunidad histórica. Hoy es posible reemplazar la lógica liberal de la competencia y el consumo, por la colaboración y la confianza en nuestro pueblo. No dejemos pasar la posibilidad de construir una sociedad más justa, bella y sustentable.

Esta columna fue publicada en la edición de noviembre de Le Monde Diplomatique.
Dante Castillo es Director Ejecutivo del PIIE.