Imprimir
Categoría: Noticias PIIE
Visto: 1177

20181220 EMTP

El PIIE se adjudica dos proyectos de la Secretaría Ejecutiva para la Educación Media Técnico Profesional, del Ministerio de Educación, para apoyar en los procesos de autoevaluación y diseño/rediseño de Planes de Mejoramiento Educativo en redes de establecimientos de Educación Media Técnico Profesional pertenecientes a una misma región (Valparaíso, Metropolitana) que actualmente se encuentren en la categoría de desempeño insuficiente de acuerdo con la categorización desarrollada por la Agencia de Calidad de la Educación. Esto permitirá fortalecer las capacidades del equipo directivo y la comunidad educativa en general para identificar sus principales áreas de mejora y las acciones necesarias para abordarlas, en línea con los instrumentos de gestión del Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación y con las particularidades de la Formación Técnico-Profesional con el fin de contribuir al mejoramiento de desempeño del establecimiento educacional.

El Proyecto se justifica en la medida que, según datos del Ministerio de Educación (2015), el 40% de los estudiantes de III y IV medio cursan estudios técnico-profesionales (TP), es decir, más de 164 mil jóvenes. La gran mayoría de los estudiantes de modalidad TP pertenece a sectores vulnerables, provienen de las familias con menores ingresos, y son alumnos que durante su trayectoria educativa han obtenido resultados inferiores respecto de sus pares científico humanistas (CH). La oferta formativa de la enseñanza TP resulta especialmente atractiva para este grupo de jóvenes, muchos de los cuales buscan compatibilizar la educación general con la adquisición de habilidades para el trabajo, y así cumplir el difícil sueño de continuar estudios superiores sin postergar su ingreso al mundo laboral. Precisamente, favorecer esta trayectoria mixta es lo que se ha llamado la promesa de la educación TP.

Los egresados de TP presentan trayectorias educativas más dilatadas que sus pares CH, incorporándose a la educación superior hasta varios años después de haber finalizado la educación secundaria. Recientemente, no obstante, no solo ha aumentado la participación de los estudiantes técnicos en la educación terciaria, sino que también su ingreso a este nivel educativo se ha adelantado. Este panorama hace cada vez más difícil sostener que el rol de la enseñanza media TP sea ofrecer una opción formativa terminal para sus estudiantes. Al contrario, resulta urgente dar respuesta a las crecientes expectativas de estos jóvenes, poniendo mayor énfasis en que reciban las competencias generales que les permitan enfrentar con libertad su futuro, sin que se vean prematuramente encasillados. En definitiva, tenemos por delante el enorme desafío de compatibilizar la particularidad de la educación TP, que consiste en entregar competencias laborales que permitan una inserción temprana en el mundo laboral, con los planes educacionales futuros de los jóvenes.

Estudios recientes han mostrado el rol perjudicial que puede tener la educación TP sobre los resultados académicos de sus estudiantes, afectando especialmente a los que tienen mejor desempeño previo (Farías, 2013; Geraldo, 2015; Larrañaga et al. 2013). Asimismo, la única evaluación conocida a la fecha, centrada específicamente en los aprendizajes de las especialidades técnicas, muestra que aún hay mucho por hacer para alcanzar niveles de logro satisfactorios (Zavando et al., 2014). Es decir, tanto en los aprendizajes generales como específicos, nuestra educación técnica está en deuda.